Este relato es para la gente que alguna vez en su vida se ha sentido desamparada, con el ánimo de que si va a Rovaniemi no lo sienta.
Sábado 16/10/10, 6.00 am
Estoy en la parada del bus de Jyväskylä, he decidido que voy a pasar el finde en Laponia; Objetivos: hacer algo diferente, ir a un parque natural precioso, ver una aurora boreal y cruzar el Círculo Ártico.
Precio del autobús: 83, 40e, precio estudiante: 41, 70e (distancia: 570km). Mi carnet de estudiante (el europeo y el de mi Universidad) no es el oficial para los descuentos, pero me han dicho en la taquilla que los conductores los suelen admitir (razón por la que voy en bus y no en tren). Para conseguir el carnet oficial la estancia en Finlandia tiene que ser mínima de 3 meses (nosotros estamos 2).
En marcha!, me hace el descuento. Sale a las 6.15 y llega puntualísimo a las 14.55 a Rovaniemi, que es su última parada; aunque todo hay que decirlo, me da la sensación de que ha ido “a paso burra” y ha hecho mil paradas.
Llego a Rovaniemi, que está a 0ºC (pensaba que haría más frío) y lo primero me choca que la estación de buses está cerrada y el pueblo está bastante desértico, pero sin más, yo a lo mio, a buscar un sitio para comer y la Oficina de Turismo. El hambre me ha llevado por inercia al MacDonalds, donde por casualidad me siento detrás de unos españoles…
-vosotros teneis pinta de saber dónde está la O. de Turismo-, -sí, sabemos, pero está cerrada- a lo que añaden: -nosotros nos hemos quedado con la misma cara-.
Sí, Rovaniemi, la capital de Laponia, conocida en el mundo entero por ser el hogar de Santa Claus, seguramente el segundo sitio más visitado en Finlandia después de Helsinki, donde más tiendas de souvenirs hay, se permite el lujo de cerrar su oficina de turismo el finde entero.
No pasa nada, porque se puede preguntar a la gente de la calle… es gracioso, pero se tiñen el pelo de castaño se ponen lentillas para tener ojos marrones, van a España de vacaciones y dicen que les encanta nuestra cultura... pero ven a un moreno natural y se asustan. Y no es broma. Si preguntas a alguien por la calle, 1º se pondrá a andar más rápido, 2º harán que no te han visto y si lo acorralas te dirá "I don't know" o "I don't understand", en posición de defensa agachando la cabeza, y si tienes mucha suerte al final te mirará con cara indefensa. Parece que nos tienen miedo, de verdad, me encantaría saber qué piensan sobre nosotros.
Efectivamente, compruebo que la oficina está cerrada "ma-pe 10-17"(lunes a viernes).
Moraleja: en Finlandia no hay que dar nada por hecho, nuestra lógica y la suya no tienen nada que ver, es el país donde más helados se consumen, pues eso.
Porque la gente suele hacer turismo en su tiempo libre, oséase, en vacaciones y el fin de semana. Pero "this is the Finnish way".
Los españoles me dicen que han pasado ahí la noche pero que no han visto la Aurora porque el cielo estaba nublado. Porque ese es mi dilema, si dormir ahí o subir a Sodankylä(+150km norte), donde está el observatorio de auroras, el Instituto Geofísico. Cuanto más al norte se va, más oportunidades de ver Auroras. Lo que pasa es que son 2 horas más de autobús(+2 de vuelta), más gasto, que la previsión daba cielos con nubes y claros(como ahí) y lo que más me echaba para atrás, que si en Rovaniemi me siento en el culo del mundo, allí más que encima es más pequeño...
Así que decido quedarme. No sé si veré la aurora, pero sin duda el cielo se ve diferente, con más tonalidades, el sol más blanquecino, y la puesta de Sol preciosa.
Decido buscar el albergue, pero no está donde yo pensaba...(alado de la iglesia). entonces me pongo a dar vueltas, y a preguntar a gente, que o dicen que no saben o que no entienden, o ni se tienen en pie (es sábado por la tarde y la gente lleva unos pedales importantes).
Hacía mucho que no me sentía tan indefensa, ahora me río, pero la gente pasaba de mi y el frío empezaba a entrarme en los huesos. Justo cuando estoy barajándome entre 2 posibilidades (sentarme en medio de la carretera para que me hagan caso o ir a la policía- aunque ahora me he quedado que lo mejor habría sido coger un taxi) veo a 2 chicas, madre e hija, con pinta de buenas personas, que me miran, me sonríen y se acercan!!!! (SUBIDÓN!!!).
Sí, Finlandia es un país de extremos. No sólo me van a decir cómo se va sino que me acompañan, además me dicen que Octubre es el mejor momento para auroras, que se ven desde el mismo pueblo aunque sí que es verdad que cuanto más al norte suba mejor se ven.
Dicen que "tiene pinta de ser una noche mágica", aunque debería despejarse más y descender repentinamente la temperatura.
Os comento, el albergue se llama "Rudolf Hostel", y su recepción se encuentra en el Hotel Clarion Santa Claus, en la calle principal. Una vez encontrado el hotel, se sube 600m, pasando el puente del Mac y ahí está, a mano izquierda.
El albergue está genial, me toca una habitación de 3 personas (toda para mí, he tenido suerte) y más que unalbergue parece un hotel porque no tiene literas. Son 34e/cama o 43e/habitación individual.
Descanso un ratito y salgo en busca de la aurora, a las 21.30. Las auroras se ven sobretodo de 21 a 23, su duración es de unos 20 minutos y las más comunes son destellos verdes.
Aprecio que el pueblo gira en torno a dos temáticas: la auroras, porque las farolas cambian de colores de forma gradual y Sta Claus de reclamo para los centros comerciales en plan "Sta Claus estuvo aquí".
Está nevando un poquito y el cielo está bastante nublado. Es una pena. Doy una vuelta de 1 hora mirando al cielo pero nada cambia. Me vuelvo a la habitación. Salgo de nuevo pero nada ha cambiado (sí, que hace más frío), a regañadientes asimilo que no la voy a ver. A dormir.
Domingo 17/10/10, 9.30 am
Me levanto, me ducho, me quedo viendo la tele... el check-out es a las 10, pero salgo más tarde, total consiste en dejar las llaves en un buzón.
Me compro el desayuno en un super (porque la oficina está cerrada, pero los supermercados abren). Voy a la estación de autobuses porque quiero ir a un parque natural a 20km de Rovaniemi cuyo nombre no me acuerdo. Los chóferes no saben o no me entienden (como no), así que pregunto a un taxista, y me dice que lo que estoy buscando es "VAATUKINKÖNGAS", que efectivamente, está a 24km al norte de Rovaniemi, y se va cogiendo el bus de Sodankylä (6,10 e billete normal). Se hace un circuito de 12km que es espectacular. Lo malo, que el bus de vuelta a Rovaniemi es a las 5, y el de Jyväskylä, 5.15, así que no puedo!.
Pues... a lo seguro... a cruzar el Círculo Ártico. Está a 10km, y hay 2 maneras de llegar: con el bus que va a Sodankylä, que vale 3,30e(no hacen descuento a menos de 18km de distancia) o en el de la línea 8, que sale de la estación de tren, vale 3,60e, pero I+V debe salir más barato.
Una vez ahí te das cuenta que el poblado de Santa Claus es un escenario rodeado de tiendas de souvenirs, aprovecha también como reclamo que está sobre el Círculo Ártico.
Las tiendas no son muy caras, hay productos de reno(el cuerno es afrodisíaco!), que por cierto, no hay manera de ver ninguno, según una señora ahora es mala época, que es cuando los granjeros los están preparando, no sé para qué, pero que los lunes, martes y jueves abren un par de granjas que se pueden visitar siendo su entrada 60e/pax o 40e/pax precio de grupo.
He vistado a Santa Claus, que es un señor muy simpático que en cuanto me ha visto me ha dicho "Hola" y para despedirme me ha preguntado si soy del Athletic o La Real!, el elfo-fotógrafo ha dicho "Eskerrik asko" y el elfo-vendedor me ha tirado los trastos. No he comprado la foto porque vale 25 eurazos, pero tengo esta, que viene a ser lo mismo...
Por cierto, Santa Park está a 2km del poblado y abren a mediados de Noviembre. Me he puesto a andar por el bosque de Santa Claus, que es un circuito de 1,5km del que he empezado a oír ladridos... y he acabado en una empresa de trineos-tirados-por-perros o mushing y he flipado con la de perros que había... miles de perros preciosos cada uno con su casetita aullando.
Y de ahí a la estación de autobuses y vuelta(de 17.15 a 1.15).
Mi valoración final es que es una pena que no haya visto la aurora, pero por otro lado si no habría venido a intentarlo no me quedaría tranquila y si Santa me trae lo que he pedido... ha merecido la pena...
Coste del viaje: 83,4e Autobús + 34e Albergue + 6,70e bus Círculo Ártico + comidas Sentirse desamparado: no tiene precio, y para todo lo demás… ya sabeis
Laura Murua